Impulsados por el sentimiento provocado por bandas nacionales como Sueño Digviana, In Limbo y más, nace un proyecto—sin nombre y sin dirección, guiado solamente por el insaciable “feeling” que estar sobre un escenario provoca. Es así como Favio Núñez y José D. Mejia deciden embarcarse en la busqueda de, no solo sentir, sino hacer sentir el poder de la música.
Ambos guitarristas comienzan a audicionar para conformar una banda que se acople a sus influencias Brit-Pop e Indie Rock, con la aspiración de encontrar un sonido propio basado en sus influencias. De ésta forma, transcurren los meses sin encontrar a los integrantes ideales, esto es hasta reencontrarse con Ricardo Suazo (batero) y posteriormente con Miguel Matute (bajo), quienes años atrás integraban junto a Favio una banda llamada “Overdrive”. Finalmente, con la alineación de estos cuatro integrantes nace “Feeling Good Machine” a la espera de un solo elemento: la voz. Tras un largo proceso de búsqueda de aproximadamente seis meses y varios vocalistas puestos a prueba, la banda decide llamar a Hector Baide, ex-vocalista de Overdrive, quien tras la separación de la banda años atrás se dedico a su proyecto de música electrónica como productor, conocido con el nombre de Silverpool. Es así que se conforma la alineación completa de la banda, que de ese momento en adelante se llamará “The Giants” e inmediatamente se lanzan a la producción de su primer single Dame Más, una fusión Brit-Rock e Indie con elementos electrónicos que definirán el sonido de la banda.
Su último sencillo lleva como título El Cuervo.